sábado, julio 21, 2012

Hoy estoy

Hoy estoy, mañana quizás no.


Tratá de positivizar tus pensamientos,

abrazame lo más fuerte que puedas, 

acompañame en la soledad, en los silencios. 

Arrebatame sonrisas y regalame carcajadas. 

Capitalizá cada instante conmigo

porque mañana, sin previo aviso, huiré.


Vayámonos a Dubai, al Caribe, 

a Sudáfrica, a Australia. 

Hablame en italiano al alba

y arropame con un beso francés por la madrugada. 

Escapemos de esta ciudad ininteligible,

inventemos nuestra propia sintaxis. 


Construíme un hogar, 

necesito un lugar de pertenencia,

en tu mente y, de ser posible, en tu corazón

para olvidar el pasado,

cicatrizar la herida abierta,

para que seques mis lágrimas y no sentir más frío.


Salgamos de viaje con lo justo;

el amor (por uno mismo) todo lo puede

y ese sentimiento, compartido, te transporta

donde solo el nosotros existe

y las haches irresueltas,

testigos de nuestro sincericidio. 


Llevame al río.

Cargame en tu espalda cansada,

mis pies escurridizos te lo agradecerán. 

Llevame hoy, hoy y no mañana.

Mañana una sombra serás.

Mañana mi recuerdo se desvanecerá. 


Toma mi mano y echémonos a volar.

No hay comentarios.: