domingo, enero 24, 2010

Gone bad

No querés conocerme cuando tengo mis botas texanas puestas. Oh no.
Y menos si ya me tomé un tequila y una caipirinha y estoy cantando Seven Nation Army por la calle. Me pongo histérico, onda, "duermo mejor sólo pero llevame a mi hotel". Tampoco me interrumpas si estoy bailando como una drogada. Mi índice de alcoholemia se mide según cuán alto tengo los brazos en el aire y muevo la cabeza de un lado a otro; prestame atención: No te convengo.

jueves, enero 21, 2010

Anoche comimos nueces afrodisíacas - con salchichas y mayonesa, pero es el mismo efecto. Y después...nada. Es como ver una película y que se te corte al final. Fea la actitud.

lunes, enero 18, 2010

Pain

Necesito conectar con ése dolor en particular, dejarlo salir, para sacarme los miedos satélites que me acechan.
Y no puedo decirte "estoy mal, te necesito"; necesito que te dés cuenta. Que me hiere y que te necesito más que nunca; que tires abajo mi pared.
Necesito un tiempo y, justamente, el paso del mismo es lo que más miedo me da.
Este es mi quiebre emocional; quiero que ése globo se reviente.

Ofen

- ¿Qué te pasa?
- [Considerando que acabás de echarme en cara que aproveché para hacerme la sota y no lavar los platos porque mañana me voy a dormir a mi casa, teniendo en cuenta que: ya de por sí me trauma mucho el hecho de irme a dormir sólo a mi casa porque tengo miedo a mis temas no resueltos, aunque en tu casa los bichos verdes esos que me ponen psicótico me ataquen y entren en mi boca cuando duermo y los murciélagos amaguen meterse por la ventana y posarse en mi cara; y que: siempre trato de tener todo acomodado lo cual es de lo más injusto que me digas que no lavé los platos esta vez, lo mínimo que podría hacer es ofenderme, aunque claro que con tu orgullo nunca se resolvería nada y todo esto no tiene sentido alguno así que todos putos] No, no me pasa...na-da.

miércoles, enero 13, 2010

Underground

Pienso que los subtes son las madrigueras por excelencia de toda especie de psicópatas, sexópatas, neuróticos y personas con cualquier tipo de raye distorsión mental, lo cual tiene mucho sentido siendo yo mismo un usuario frecuente del servicio de subterráneos.
La cuestión es que hoy estaba en la típica situación Tetris en la cual todo el vagón parece estar en una posición especial inamovible, encastrado entre un rubio que movía su trasero de manera circular y frenética, como simulando un perreo, al ritmo de unos timbales que salían de su iPod, y una vieja de mierda señora de la tercera edad con una bolsita de plástico. Con el revoleo de culo del pendejo era inevitable que la señoraaaa me golpeara con su bolsita "sin querer" - que, a propósito, la bolsita despedía olor a fritura...
A todo esto, no faltaban: el típico caco que te mira desde la otra punta y que segurísimo está craneando las mil y un formas de quitarte todos tus bienes materiales, violarte y tirarte en un baldío (pregunta al margen: ¿hay baldíos en Buenos Aires?), el nene que viaja en el regazo de su madre hamacando las piernas y pegándote pataditas, los pelotuditos que escuchan cumbia en los altavoces de sus celulares (¿qué clase de asesino serial tuve que haber sido en mi vida pasada para tener que tolerar escuchar tu música de mierda?) y esos hombres que aún siendo siglo XXI aparentemente desconocen la existencia del, oh objeto maravilloso y revolucionario de aseo personal, desodorante.
Vacaciones...that's all I need.

lunes, enero 11, 2010

Hoy sin dejar de estar mal
pido algo ajeno, cuento tiempo.
Pierdo hasta lo que no tengo,
desde cuándo quiero porque debo
abrirme a los extraños,
hundirme en cada paso,
como el agua tan lejos de mí.

jueves, enero 07, 2010

Octogenarian rules

El lunes vi a una octogenaria viajando en colectivo con las gafas más cool y a la moda que vi en mucho tiempo: marco de carey, cristales grises y pentagonales, con corte plano en la parte superior; in cre í bles. Probablemente adquiridos en Milán o Mónaco en los setenta. Y ella ahí, en completa ignorante de la reliquia que tenía entre sus ojos.
No sabía si golpearla y robárselos o besarla y ponerme a llorar.

martes, enero 05, 2010

Hazardous games

Estaba desempleado, soltero y aburrido de la vida. Lo único que hacía era ir a la Facultad y escuchar a la típica minita que sigue Ingeniería - histérica, cuya cabeza puede estallar si algún pajero compañero no le besa sus pies - hablar de su novio y el sexo tántrico y la concha del mono. Era uno de esos típicos meses de transición, cuando acabas de mandar todo a la mierda y estás esperando el disparador que te impulse a las nuevas buenas.
Salí, tomé. Mucho. Bueno, quizás no tanto. Estaba sólo; bah, con unos 'amigos' hasta ahí nomás. La realidad es que me copaba estar en ese lugar sin nadie sumamente conocido, me sentía libre, sin ataduras y sin necesidad de rendirle cuentas a nadie.
Creo que me preparé como nunca pues ya desde un primer momento era optimista con casi todo, algo muy extraño en mí. Es más: no dude ni por un momento en salir de mi casa. Ni siquiera estuve haciendo tiempo mirando qué ponerme. Quería salir como escape de mi realidad monótona.
Me solté las piernas, las cosas pasaron, la gente me pasó. Libertad, al fin.
A la semana siguiente, de nuevo al ruedo. Entonces veo, diviso entre los cuerpos sudados. Como quién dice, pispeo, me hago el pícaro. Miro para otro lado pero ya era tarde, mis maniobras evasivas no sirvieron. Estábamos ahí, qué casualidad, ambos dos, a esa hora y en ese lugar, al igual que la semana anterior. No tuvimos mejor idea que ronronearnos apasionadamente un rato, otra vez.
Nos quisimos escapar, yo me puse histérico. Mejor en otro momento y a otra cosa.
Dos semanas más tarde no pudimos prolongar lo inevitable y allí estábamos de nuevo: habíamos ido solos, con la idea de estar entre nosotros, sin nadie alrededor (más allá de las mil personas extasiadas irrumpiendo en mi espacio personal). Hablando de cosas banales onda "mi director favorito es Woody Allen", "¡ah! ¡mirá qué bueno! [o sea: yo te hacía rubio natural, a.k.a. hueco, y me cabe la materia gris]", etc etc., el tiempo pasó. No tuve ni que gastar energía en un bailoteo de apareamiento que a las tres ya nos estábamos yendo.
Un detalle poco relevante pero gracioso: Su hermana aún estaba despierta cuando llegamos, viendo Titanic en el sillón. En paños menores. Yo perfecto extraño y su perra que no me dejaba de hacer fiesta. Sentía que en cualquier momento comenzaba la música instrumental y algún director ponía a rodar un film porno. Pero no. Fueron unos horribles quince segundos hasta la habitación.
Mi agenda de sábado estaba ocupadísima: Ver a mi ex, charlar con mi otra ex, contar si efectivamente vienen los doscientos fósforos dentro de la cajita como así promete Tres Patitos, en fin, cosas en verdad relevantes a mi vida, imposible re-programar nada.
6 AM, yo sin dormir - "uno no puede dormir tranquilo junto a" - mensaje de mi Ex2: "¿Qué hiciste? Vamos a ver a mi viejo y me contas todo". Cancelo mi salida con Ex1, encuentro a Ex2 en Chacarita, mientras le contaba todo lo de la noche anterior y recorríamos los nichos (ahí fue que me enteré que cuando te morís tenés como una 'dirección' adentro del mismo cementerio y todo, super cool).
Nunca más volví a ver a Ex1 (de aquí en más L2) quien desapareció en acción y huyó a patrias limítrofes.
Aclaro que Ex2 (de aquí en más L1) es mi única mejor amiga y toda la bola, tipo película yankee con Kristen Dunst.
Ese mismo sábado por la noche, luego de ver a L1, salimos a comer con M2 (o sea, mi hook-up). Y de ahí en más nada se detuvo.
Tenía ese pálpito, ese saber que lo estás haciendo todo mal, que no te conviene pero que, justamente, hace que todo sea más energético y divertido. Esa M tenía que ser mía.
Y así fue: cincuenta y ocho noches más adelante nos dimos cuenta de que estábamos enamorados.

To be continued...

domingo, enero 03, 2010

Suuuuuuurvices

Estoy viendo por la tele como un par de trolas mujeres contratan a unos strippers privados y te juro que puedo sacarles la ficha así al toque.
- Todos, absolutamente todos, tienen piercings en el ombligo. Con strass.
- Abusan del consumo de anábolicos ignorando que existe el "síndrome de la tanga vacía".
- Cuatro de cada diez tienen el pelo largo. Muy onda indio comanche o integrante del ex grupo Sombras.
- Se depilan. Tirada de cola incluída.
- Usan tanga. Preferentemente de colores llamativos.
- Tienen tatuajes trivales. Me atrevería a decir que esto es un must.
Chicas, para sus próximas despedidas de soltera les paso un tip: Diríjanse a cualquier boliche gay y busquen a cualquier chongo con remera de A+ escote V. Les aseguro que cumple con todos los puntos necesarios y por un daiquiri de frutilla cierran toda la noche.

sábado, enero 02, 2010

Maniobras Evasivas

Levante Playero: "¿Querés jugar a la paleta conmigo?"
Yo: "Hmm...no, gracias; no sé jugar..."
Levante Playero: "No importa, yo te enseño."
Yo: "No, está bien, no quiero pasar vergüenza. Gracias, anyway."
Levante Playero: "Bueno ¿Te gusta el voley?"
Yo: "Eeh...sí."
Levante Playero: "Tengo pelota también, podemos hacer unos pases un rato."
Yo: "Hmm, no, no soy lo que se denomina un 'chico deportivo'..."
Levante Playero: "Ah..."
Yo: "..."
Levante Playero: "¿Querés venir a tomar mate y comer una galletitas?"
Yo: "Eeh...Hmmm...No, no como. Gracias."

viernes, enero 01, 2010

Obsessions rule

Mis festividades de año nuevo siempre han oscilado entre 'quiero estar en otro planeta' y 'quiero cortarme las venas con una tarjeta de crédito' a lo largo de los años. Para esta oportunidad decidí hacer algo diferente y pasarla con unos amigos. De alguna manera me encargué de sentirme un poquito mal al final; llevadero, nada que el alcohol no haya podido borrar. Siento que me falta algo. Y sé exactamente qué es y dónde está. 1128 km aproximadamente.