No querés conocerme cuando tengo mis botas texanas puestas. Oh no.
Y menos si ya me tomé un tequila y una caipirinha y estoy cantando Seven Nation Army por la calle. Me pongo histérico, onda, "duermo mejor sólo pero llevame a mi hotel". Tampoco me interrumpas si estoy bailando como una drogada. Mi índice de alcoholemia se mide según cuán alto tengo los brazos en el aire y muevo la cabeza de un lado a otro; prestame atención: No te convengo.
domingo, enero 24, 2010
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario