jueves, febrero 18, 2010

Me rehuso a perderte

Cuando era chiquito mi papá solía llevarme a la plaza que quedaba cerca de mi casa y hamacarme fuerte. "¡Hasta el cielo!", le gritaba yo.
Siempre con esa necesidad de libertad. De ver que nada está más allá de mí, que todo es medianamente alcanzable con el empujoncito adecuado.
Durante los últimos meses he estado viviendo de a empujoncitos incondicionales, quizás no para llegar hasta el cielo como deseaba de pequeño, habiendo aceptado medianamente las cosas de la vida, mis expectativas son un poco más realistas que entonces.
Hoy siento que mi hamaca se detiene poco a poco y me aterra. Es que mi propulsor está perdiendo su fuerza, cansado de hamacarme en este caso. Pero yo no puedo hacer nada pues, paradójicamente, el miedo me paraliza. Estoy abrumado.
Quiero decir tantas cosas que del miedo se me amononan en la garganta y me ahogan. Tanto los te amo como los te odio. Las H que siempre estuvieron. Hacerte entender que se puede leer entre lineas, que lo que antes estaba lleno de palabras no puede ser ahora un cuaderno en blanco. Que sigo siendo el mismo, con mis hábitos cambiados, amoldado a lo que creía que sería lo mejor para mí y para todos; para convivir con lo que quiero y dejar lo que no me hace bien.
Sé que lo estoy haciendo mal. No puedo evitar autoboicotearme.
No te vayas, no me dejes, no me abandones. Pero sé feliz.
Hasta perdí la coherencia: ¿Cómo puedo pensar que podés ser feliz conmigo?
No puedo aceptar crecer. No a la manera de Cerati, no es para mí. Decir adiós es morir, poco a poco, de a pedazos. Y yo ya tengo mucha piel muerta.
Quiero elevarme hasta el cielo pero mis piernas están cansadas. No quiero que me hamaques tampoco, pues no te veo el rostro mientras tanto.
Hoy te pido nuevamente: No me dejes morir.

Planet it

Real obsessions are right around the corner and you never know when you are going to bump into the next victim of your little insane games. You should know up-front that I am a truly obsessive person, if you hadn't noticed yet; not the kind of wicked psycho one, though. 
It happened a few weeks ago surfing nowhere to the infinite Facebook confines when a  friend invitation was sent to me. Given that the only people on earth that are willing to smell my butt are either officially insane or heavily perturbed, I tend to be very careful when it comes to let people know about the deepest details of my life. Thus, apart from real life friends, pals and other people that I am forced to accept even though I would give them the middle finger, the 'non-classified' can be counted with both hands' fingers by far. Satisfying research done over some photos and personal data, I gave in accepting it.
It wasn't long 'till we got in touch through the web site's chat by some random reason. Turned to be a confessed real fan of this blog as of me. I was flattered. 
The thought of my last and only date with a fan of mine immediately assaulted me. Glasses was a true fan of my former blog, the dark one, having followed me for years. We knew exactly what both of us wanted when the third type encounter was finally committed. I was starting to forget about L2, a month or so since the break-up, I was feeling the security of sexiness; played the You Only Live Once card to jump into bed at a wink. All chit-chat for nothing: Crap, fairly the worst experience in my life, really. Three determinations were thrown right afterward:
(1) Never sleep with someone who reads the darkest and personal details of your life, they may know a bit too much or may have a sexual/metal distortion, after all you are not Heidi in the Alps, sweetheart, take your time to think about the target of your dirty writings. 
(2) Nevertheless it could seem horrid, do not prevent yourself of posting every detail of the regretful night and have fun of it. A bit of drama is always welcome and will give you some plus rates.
(3) Test the product before buying. This could be translated to: Have sex, have fun, wear it out. If you are hungry for some more after not being driven up the wall by the fact of having already slept over the wet side of the bed several times or got your bathroom mirror full of little strains of toothbrush, it's time to accept you are truly in love. You are too far from home to push back now, honey, unfortunately.
Right on the other hand is M2 who is the top one hater of my public confessional writing habits. Once making-up for good, I almost pissed-up everything a few days later when presenting break-ups and ways of getting through them in with some black humor. Of course I wasn't talking a hundred percent about us, but it was an obvious irony based on my latest experience being abandoned.
Feeling like Jesus Christ himself right now: Love me or hate me to death; I will keep on anyway. 
I created a monster. Scratch that: I am the Monster.

sábado, febrero 13, 2010

One single possibility

No creo en el Día de San Valentín. Me provoca cierta repulsión la cosa cursi y demás...pero hoy quiero que me abracen. Sin importar mis mocos y los gérmenes de mi garganta. Que me abracen mientras tomamos tecito con una mantita en los pies y miramos Juno. Y me den besitos en mi nariz mocosa.
Las parejas hoy pueden tirarse por un barranco si me quedo sólo, deprimido y con faringitis en la cama.

martes, febrero 02, 2010

Despechado

Para superar una separación nada mejor que tomarse un helado de una heladería bien cara y concheta exclusiva. Preferentemente comprate un cuarto y disfrutá de pedir una sola cuchara y no tener que compartir el pote con nadie. No te mientas más, honey: Compartir es lo menos.
Pensá también en lo mucho que aumentará tu poder adquisitivo: No más salidas de fines de semana de a dos, no más regalos conmemorativos del tipo "hoy se cumplen cuatro años y cincuenta y ocho días de la primera vez que me pagaste un subtepass porque me había olvidado la Monedero", no más baldes Jumbo de pochoclos en el cine (a lo sumo si lo comprás, engordás vos solo, lo cual conlleva cierto grado de felicidad), no más compras para dos en el super, ahora podés ir a la boliviana de la esquina y pedir una lechuga, dos papas, una zanahoria, etc.
Si sos un cachito egoísta, pensá que te quedó una cama King Size para disfrutarte sin preocuparte de que alguien te ponga una pierna o un brazo sudoroso encima en una noche de treinta Celsius de térmica. Hasta quizás sea un buen momento para comprarte ése bendito aire acondicionado o la tele cuarenta y dos pulgadas LCD que te negabas por miedo a una caída considerable en el sexo o en la calidad del mismo.
Ahora podés alquilarte esas películas que viste como quichicientas veces pero que necesitás patológicamente seguir viendo, onda "Juno" y llorar en la parte del parto. Comprarte esos potes de bombones helados Chomp rellenos con dulce de leche y ver "La Boda de mi Mejor Amigo" y bailar con la intro de las damas de honor cuando cantan el "and wishing, and hoping, and praying".
No temas subir de peso: Ahora no hay nadie a quien debas satisfacer sexualmente. Entregate totalmente a todo eso que te reprimiste por tanto tiempo. Dale duro a todo lo que sea frito o relleno de dulce de leche o ambos. Cuanto más mejor. Después de todo, si alguien te vuelve a dar bola con esa cara de boludo/a abandonado/a, seguro va a ser por tu simpatía. O porque está más desesperado/a que vos.
Colgate viendo el programa de la Canosa o E! Entertainment y cagate de risa de las desgracias de las Celebrities.
Ahora en tus reuniones con amigos podés hablar de lo que siempre quisiste pero nunca pudiste. Como de ése o ésa de la oficina que te tocó la pierna tantas veces hablándote o de temas escatológicos. Siempre habrá oportunidad de recordar cierta situación graciosa donde el otro se puso en ridículo y escupir veneno.
Si sos mujer, es una buena oportunidad para hacerte las tetas. Si sos hombre, es una buena oportunidad para buscarte a una (o uno) que se haya hecho las tetas.
Pero por sobre todo, entregate totalmente al chonguerío y al puterío de oficina. Esos son los placeres de la vida.
No temas parecer inmoral, recordá que tenés inmudad y un as bajo la manga ahora. Pooooobre, desde que te dejaron, tenés que hacer esas cosas porque tenés que sacartelo de la cabeza, pero noooooooo, no estás en tus cabales, no es que en verdad quieras hacerlo...para nada...
Siempre recordá que la vida es grandiosa y hay miles de boludos peces en el mar.





Basta de hipocresía.
La verdad es que nunca nadie más te va a querer porque, así como te acaba de decir tu ahora ex cuando te dejó, estás muy empecinado en avanzar profesionalmente como para prestarle atención a una relación seria; cosa que tampoco vas a poder hacer porque, paradójicamente, estás muy deprimido porque una anémona tiene más vida personal y una agenda social más poblada que vos.
Vas a engordar y te vas a convertir en el típico gordo sentimental que llora con películas como "Juno" en la parte del parto. No vas a poder evitar esconderlo porque tu vocabulario se va a ver impregnado de frases trilladas de películas de amor berreta.
Si te llegás a ir de viaje, probablemente elijas destinos tipo Mar del Plata, porque todo lo demás te va a parecer "para parejas" o romántico. Y ni pienses que vas a ganar algo: Se te huelen las hormonas a cuatroscientos kilómetros, baby.
Si vas a bailar, seguro tus amigos van a ganar más que vos. Hasta ganan esos que nunca antes ganaron. Pero ahora vos te convertiste en el que no gana nada y en el imán, en el feo con el que tus amigos van a bailar para parecer más lindos a su lado; no, te mentís, en realidad no es ahora, te das cuenta de que siempre fue así, con lo cual no es novedad sino que es una dolorosa revelación. Claro, antes no te importaba por tu inmudad. Y si se te acercaba alguien miope tenías el tupé de decir "disculpame, tengo pareja". Y claro, siempre está la gente histérica que se te acerca sólo porque estás en pareja, que ya no se te va a acercar más no sólo porque estás sólo sino porque fuiste abandonado y ya tenés algo malo per se.
Te van a salir unas ojeras permanentes de tanto jugar al Playstation y llorar.
Vas a convertirte en el target de agencias como Tevé Compras. Sí, le vas a creer a la pelotuda que promociona el coso vibrador ése del orto y te lo vas a comprar, rogando bajar los kilos que aumentaste por la angustia oral. No te confundas, sabés muy bien donde va a terminar el aparato y terminará cumpliendo otra función.
Y si creíste que éste era el momento adecuado para sacarte las ganas con todos esos pendientes que tenías...me temo que te equivocaste. Probablemente tu compañero/a de trabajo tenga mal de Parkinson y no sé dé cuenta de sus movimientos. Y sino, seguro que te cambian de sector y ya no lo ves más. O seguro viene alguien nuevo con quinientas veces más sex-appeal que vos. O seguro sos un pelotudo que mal interpretaste todo.
Ahora tu ex debe estar llamado a su ex. Y acostándose juntos. Tiene derecho, después de todo es una versión 3.0 tuya, con WiFi y pantalla táctil, mientras que vos sos un monocromático y gracias que tenés el jueguito de la viborita. Pero a vos ni se te ocurra llamar a tu ex porque seguro te pasa lo siguiente:
(a) El chabón/a cero onda y ahora que lo llamaste se va a creer semi-dios y olvidate de conseguir algo. El sábado se va a chonguear con su ego recuperado.
(b) Se mudó a Kasrtysashonistán y la llamada te está costando un huevo.
(c) Fue secuetrado/a en tierra santa.
(d) Se compró un perro. Es más higiénico que vos, come y duerme menos y lo mejor...¡No habla!
(e) Se puso tetas y ya no te necesita.
(f) Se hizo seguidor/a de los pastores de la Iglesia Universal de esos brasileros que salen a la medianoche por la tele y ahora es una loca de mierda tiene delirios místicos.
De cualquier forma, recordá que la vida es sabrosa sólo cuando hay venganza. De alguna manera vas a tener que fingir que ya no estás enamorado y nunca viene mal envenenar el camino.
No es mala la idea de comprarse el coso vibrador de la tele, después de todo.

lunes, febrero 01, 2010

Agradecimiento

Tengo que agradecer de todo corazón a Natacha Jaitt (ésa que tuvo un orgasmo televisivo con Chiche Gelblung) por expandir mi universo calificatorio con la siguiente genial expresión:
Vampiro Lácteo.
La tomaré prestada; ya se me ocurren un par de ejemplos...