martes, agosto 07, 2012

דוד

Tus labios
anchurosos
brotan besos
en mi lomo.

Tus ojos
aguamarina magnética
anegan mortales
en profundidad esmeralda.

Tus cabellos,
hebras cobrizas,
enriedan pesadillas,
evocan ternura.

Tus manos
hercúleas, impúdicas,
refugio contra la hiel,
estrujan mi corazón.

domingo, agosto 05, 2012

Alibi

Si hoy se te acusara de hacerme vibrar
y ser el remitente de todos mis poemas
declarate culpable sin más;
tu coartada de chico distraído no te servirá.

Yo sé que ya te diste cuenta
porque hiciste ese gesto con el entrecejo al leerme.
Que ignores mis sutiles indirectas hechas verso
no te exhorta de ningún crimen.

Te observaré dormitar en mi pecho,
luego escribiré sobre ello,
sobre cómo me enternecen tus ronquidos
y cómo mis falanges enrriedan tus castaños cabellos.

Tu sueño de plomo es la llave maestra
que me abre a la paz que me mezquinás.
Te gusta la volatilidad conmigo.
En este juego bélico hoy izaré la bandera blanca.

viernes, agosto 03, 2012

Motivos para no enamorarse (de mí)

  1. Cuando gano confianza me muestro tal cual soy más allá de los personajes: una persona insegura y con necesidad de afecto.
  2. Tengo cierto sentido trágico de la existencia y pienso que las consecuencias en las que derivan nuestras acciones ocurren con más frecuencia que nuestros triunfos.
  3. Soy inconformista, en general. No creo en la felicidad absoluta aunque añoro los momentos de alegría. La mayor parte del tiempo tengo una nube sobre mi cabeza. Y llueve.
  4. Mis pensamientos son binarios: o está todo muy mal o es todo perfecto. No aprendí a mezclar el blanco con el negro (aún).
  5. Mi fragilidad me impide absorber adecuadamente cualquier represalia que se tome en mi contra y analizarla con detenimiento. Con esto me repliego más sobre mí mismo hasta culparme de todos los fracasos conjuntos.
  6. Idealizo a todo hijo de puta que me demuestre un mínimo de afecto hasta que entro en razón y derrumbo todo mi mundo, escapándome a otros países, cambiando de trabajo, abandonando la facultad o dejándome el bigote. Vivo en un reset permanente y nunca termino de refrescarme del todo.
  7. Tiendo a pensar que soy conveniente. El ser conveniente no necesariamente implica ser querible.
  8. Con frecuencia me ahogo en un vaso de agua si estoy al lado de una persona más desenvuelta que yo; busco su consuelo necesariamente. Por el contrario las personas quedadas me aburren, las manipulo y me voy.
  9. No soy perfecto y me encargo de hacerlo notar. Esto explica por qué la mayoría no me devuelve el llamado.