domingo, mayo 22, 2011

To forgive, to forget

Es cierto que no me caracterizo por ser una persona oportuna cuando de temas candentes de pareja se trata y que poseo cierta odiosa habilidad para meterme en terrenos pantanosos. Somos pocos y nos conocemos mucho, sí, pero creo que esta vez me estoy volviendo a sentir un poco vedadito...
Si yo te digo: "[...] tampoco nos engañemos...", lo que quiero decir es "voy a decirte ésto con el corazón y sin filtros", lo que no tiene nada, absolutamente nada que ver con el hecho de ser infiel o con el engaño en el sentido literal de la cuestión. He dicho.
Me la seca que M2 salte como leche hervida cuando utilizo palabras como "engaño", "confianza" o "Facebook". He sido infiel, okay, lo reconozco, pero eso debe quedar atrás y convertirse en uno de los pilares fundamentales de nuestro renovado pacto de convivencia si queremos que la cosa funcione. Y con dejar atrás me refiero a perdonar y mirar hacia adelante, lo que no implica olvidar. Pero ya me está hinchando las pelotas ser la malparida en este escenario. Todos cometemos errores: no cometamos otros de nivel superior como agarrarnos de las mechas. De eso no hay vuelta atrás -- y ya tenemos tres rompimientos en nuestras espaldas que lo confirman.

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