Citando a Santa Mónica, madre de San Agustín:
"Es que, cuando mi esposo está de mal genio, yo me esfuerzo por estar de buen genio. Cuando él grita, yo me callo. Y como para pelear se necesitan dos y yo no acepto entrar en pelea, pues... no peleamos".
Ah, ya veo por qué no puedo casarme...
lunes, mayo 23, 2011
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario