¿Qué podés esperar de una persona que toda su vida se nutrió de relaciones enfermizas y llenas de monóxido de carbono?
Me abro, tiro la pared abajo, doy rienda suelta a mis sentimientos y los expreso, sin filtro, sin orgullo de por medio, sin el miedo al "qué vas a decir", sin un plan a futuro, sin nada más que la ilusión a que puedas ver que soy humano, que no me importa humillarme y seguir dándome latigazos con tal de que todo eso te haga ver que no puedo seguir así y que las cosas me importan. Pero ya no importa, nada tiene sentido a esta altura.
Si fuera verdad que los finales implican comienzos, todo debería ser menos doloroso. Debería hacérmelo menos doloroso a mí mismo: No hay comienzo si mis ganas de empezar están concentradas en re-empezar lo que vos terminaste.
Me siento un idiota sin feedback. ¿Qué gracia tiene ser siempre el que se queda sólo y con los recuerdos a cuestas? Todos dicen: "El pasado, pisado". Yo no.
martes, junio 08, 2010
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